Las riquezas del sur

Si tuviéramos una bola de cristal, ¿qué uso le pudiéramos dar? Quizás, ante tanto revuelo en la industria, algunas preguntas te vendrían a mente.

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Y es que, con la renegociación del Tratado de Libre Comercio, hubo puntos absurdos que se buscaban imponer en el capítulo agroalimentario y los continuos ataques en contra de los tomates, donde supuestas prácticas desleales de comercio han puesto a esta industria en una situación muy incómoda para, tras una negociación, suspender nuevamente la investigación de prácticas dumping en el tomate nacional.

Entonces, habría que preguntarle a la bola de cristal cuáles son las tendencias futuras en el tablero global para la agricultura de alto valor mexicana.

Afortunadamente, no hay necesidad de la mágica esfera, para eso sirven los estudios, y con herramientas virtuales como las que hoy disponemos, este reto se hace bastante factible para obtener respuestas tan certeras en un corto plazo.

Retos

Nosotros hicimos recientemente un estudio, el cual tuvo como objetivo identificar oportunidades comerciales en el mercado norteamericano, con el propósito de proponer un modelo de negocio exportador ganador y generador de oportunidades.

En este estudio se consideró en su universo a conceptos como la oportunidad en la incorporación de valor agregado, la búsqueda de la eficiencia logística, nuevas oportunidades comerciales y, sobre todo, cual sería el nuevo sabor que un consumidor tan curioso estaría anhelando.

La metodología: se realizaron 84 entrevistas a expertos de muy alto nivel, que trabajaron o trabajan en puestos claves de la cadena de distribución y en diversos ámbitos como: investigación, gobierno, productores, exportadores, comercializadores, editores, etc.

Dicho universo estuvo distribuido más hacia personalidades de Estados Unidos y Canadá, pero se complementó con gente de México, Centroamérica y Holanda. Dentro de los resultados se detectaron los siguientes retos:

  1. Abasto inconsistente. El mercado necesita proveeduría durante la mayor cantidad de meses, todo el año como ideal, y ésta debe ser consistente tanto en volumen como en calidad.
  2. Eficiencia logística. Se requiere eficiencia para reducir los costos logísticos lo más posible para que se incrementen los márgenes de utilidad, sin sacrificar la eficiencia en tiempo y forma para seguir promoviendo mayor vida de anaquel.
  3. Nuevas variedades de productos tradicionales o convencionales y mayor especialización en categorías. El mercado ya formalizado requiere de novedades y está abierto a innovaciones.
  4. El precio. Muchas tiendas de autoservicio van a seguir buscando la eficiencia para el valor que se le otorga para el consumidor final.
  5. Frutas tropicales y exóticas. Los entrevistados ven gran oportunidad en nuevas propuestas de productos, siempre y cuando éstas tengan la vida de anaquel, volumen y consistencia en calidad, inocuidad y competitividad. Esto parece que no siempre se logra en estas categorías.
  6. Productos orgánicos. Sin lugar a duda, el producto orgánico seguirá siendo un área de oportunidad, pero éste requiere estabilizar su oferta para lograr consistencia y seguir bajando costos para poder ser más barato a sus consumidores.

Posteriormente, se hizo la pregunta “si yo te diera 50 millones de dólares para invertir en un cultivo en territorio mexicano, ¿a cuál le apostarías? Las respuestas se agruparon por frecuencia y este es el orden de prioridad:

  1. Berries.
  2. Aguacate.
  3. Tomates, mezcla de especialidades con beef, TOV y Roma.
  4. Frutas tropicales (papaya, piña, mango).
  5. Frutas exóticas (guayabas, higos y lo que sea innovación).
  6. Cítricos (limón y limas).
  7. Especialidades (para grupos étnicos tipo asiáticos).
  8. Hortalizas convencionales en una mezcla (pimientos, pepinos, calabazas y berenjenas).
  9. Mezcla de suculentos (lechugas, espinacas, col, acelgas, etc.).

Las preferencias

Habrá que poner atención ciertamente a la creciente oferta de aguacates, y es evidente la preferencia por producir frutillas, en particular el arándano que hoy se ha incrementado notoriamente en las regiones del centro, pero haciendo fuerte presencia también hasta en el norte de Sinaloa (ya son 7 entidades productoras). Sin embargo, la oportunidad quizás radique en la cuarta respuesta que más se repitió entre los encuestados: frutas tropicales y exóticas.

Pensemos un momento, según la encuesta, la gente que está sumergida en el negocio y trabaja en el mercado más agresivo de la tierra pensó como la cuarta opción más atractiva poner su millonario apoyo de cincuenta millones de dólares en estas categorías.

La necesidad de alimentar el mundo es notoria y dramáticamente creciente, pero también hay que reconocer que las nuevas generaciones no sólo vienen con más curiosidad, sino que también han desarrollado un paladar mucho más exigente.

Entonces ya tenemos que girar nuestra atención y no sólo pensar en la horticultura protegida que se da en la región de norte-pacífico, centro y occidente.

Es ahora necesario concentrar la atención en las regiones que tienen la posible y muy valiosa respuesta de los que pudieran ser los cultivos del futuro, pues hay tantos productos no tradicionales. Se dice que, en ciertos segmentos geográficos del país, se reconocen más de 400 productos con potencial comercial, a los que aún no se les da su merecida atención.

Potencial comercial

El sur y sureste del país son claramente las más destacadas de las regiones agrícolas, si las categorizamos por su potencial. Ya han aportado a la agricultura de alto valor durante muchas décadas. Hoy, su oferta exportable significa el 17 por ciento de los ingresos totales por concepto de las exportaciones de perecederos agrícolas a nivel nacional.

El mercado reconoce esta región por su millonaria oferta de productos, entre los que destacan cultivos como el mango, la papaya, el plátano, la piña y los cítricos (principalmente el limón), por mencionar los más notorios. La suma de estas joyas agrícolas en valor de exportaciones suma más de mil doscientos millones de dólares.

El mango es quizás su producto estelar, del cual se exportan 2.2 millones de toneladas. La industria mexicana logró ser líder exportador a nivel mundial, donde de cada 25 mangos que se consumen en el mundo, 1 es mexicano.El sureste ha aportado una de las variedades más reconocidas, cien por ciento chiapaneca y que es el ataulfo.

El plátano exporta 2.5 millones de toneladas, llegando a más de 14 destinos mundiales, este producto aporta más de 200 millones de dólares a la región del sur y su participación va en aumento. El sur es la cuna de este cultivo, siendo de gran importancia, ya que esta fruta, no sólo es uno de los mejores alimentos en calidad nutricional, sino el más consumido en el continente americano y de los mas consumidos a nivel mundial.

La piña es un producto de enorme potencial con apenas 58 mil hectáreas en producción, principalmente en Oaxaca y Veracruz. El cultivo da una perspectiva única, ya que, según estudios, la demanda mundial de esta fruta se duplicará en los siguientes 10 años.

La papaya es uno de estos cultivos que caen en la categoría de “el nuevo sabor”. Que, de lograr resolverse algunos retos, especialmente sobrellevar algunas controversias y asegurar mejor la cadena de suministro, expertos proyectan que pudiera ser una de las frutas de mayor demanda en el mercado norteamericano para la siguiente década. Hay quien afirma que superará fácilmente el terreno ya ganado por el kiwi en dicho mercado.

Los cítricos, especialmente el limón, aportan casi 500 millones de dólares a la balanza en exportaciones, esto a través de una superficie de más de 600 mil hectáreas, que, con un esfuerzo multirregional y con una continua superación de la industria, se logra poner un limón nacional en el plato de cada consumidor norteamericano por lo menos 4 veces al mes.

Los tesoros del sur

Estos son sólo unos pocos de los productos que se destacan en la oferta exportable de alto valor de los estados del sur y sureste del país. Entidades federativas como Guerrero, Tabasco, Oaxaca, Chiapas, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Veracruz necesitan estar en el mapa estratégico.

Las exportaciones de estas entidades ya llegan a más de 16 destinos en todos los continentes del planeta, destacando por su microclima, riqueza de flora y fauna, pero, sobre todo, su tradición agrícola es su mejor carta de presentación.

El gobierno actual ha destacado en diferentes ocasiones que planea hacer precisamente eso, apoyar a su desarrollo, para alcanzar todo su potencial, productivo, comercial y exportador.

Se habla de reconversión de cultivos, siembra de huertos y frutales, expansión de la organización rural, pero, sobre todo, de la tecnificación y profesionalización de muchos de los productores que aún no están en las ligas de la agricultura de alto valor.

1500 palabras no me alcanzan para hablar ni de los cultivos ni del potencial de la región, por lo que tendremos que especializar nuestra redacción y hacer lo propio para darle su merecido crédito a los que trabajan los campos en estos estados, pero, sobre todo, apoyar a la difusión de tecnologías, técnicas y ejemplos a seguir para ayudar a la cobertura de este desarrollo.

Yo estoy convencido que el nuevo sabor que el mercado busca está oculto entre la vegetación de dicho lugar y que ya hay agricultores que saben la respuesta, por eso, nuestra cobertura será clave para descifrar lo que la bola mágica diría si tuviéramos una.