El valor de las cadenas productivas (1/3)

“La mejor manera de predecir el futuro es inventándolo”
-Alan Key

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La primera pregunta que debemos responder es la conveniencia o el interés personal de que nuestro negocio forme parte de una cadena productiva de valor, así como saber cuánto me va a costar o cuánto dinero tengo que invertir para participar o formar parte de una cadena.

De esta forma podemos aclarar que existen organizaciones civiles, sociedades de producción rural o grupos informales que, haciendo un eco sobre la importancia de desarrollar cadenas productivas que generen valor, se agrupan e invitan a productores agrícolas a formar parte con ellos.

Es muy importante destacar que en México es muy difícil organizar a grupos, ya que por vicios de nuestra historia existen barreras psicológicas, sociales e incluso políticas que impiden que en ocasiones los grupos se formen o incluso se llegan a formar grupos en los cuales solamente unos cuantos se benefician de los resultados de una agrupación, lo cual desmotiva y genera desconfianza entre los posibles agremiados.

Por los motivos anteriores, antes de identificar, definir y explicar cómo se desarrollan las cadenas productivas y cadenas de valor es importante identificar por qué nos conviene y cuánto nos puede costar adherirnos a un grupo de trabajo.

Los motivos principales

Uno de los principales motivos que deben de tener las organizaciones que desarrollan cadenas productivas es la generación de mayor valor para los productores, a través de incremento en ventas, diversificación de productos, apoyos gubernamentales, empresariales o financieros, así como mayor promoción, debido a la fuerza que tienen frente a las autoridades y dentro de la sociedad, ya que al representar a infinidad de productores son la voz que deben defender sus intereses.

La red de contactos

Otro aspecto relevante en la conveniencia descrita es dar a conocer e intercambiar nuestras experiencias para mejorar nuestras actividades, es muy positivo abrir y compartir nuestro conocimiento, conocer las metodologías e incluso los caminos que otros colegas del sector han encontrado para aumentar el valor en sus actividades, destacando la red de conocidos que pueden ayudarnos a impulsar de una o de otra forma nuestras actividades.

Las organizaciones formales

En México existen cámaras empresariales y asociaciones civiles que requieren de cuotas para formar parte de las mismas, dichas cuotas serán por concepto de gastos administrativos y de organización entre otros, destacando que lo más importante es desarrollar una red de contactos dentro de nuestro sector.

Otro grupo importante lo conforman comisiones o uniones que también requieren de cuotas particulares para poder mantener el aparato administrativo con el que se ejecutan todas las actividades de promoción y trabajo administrativo de las mismas.

El monto de las cuotas iniciales y mensuales dependerá de cada organización, adicional del interés de cada agrupación por mantener un padrón amplio de todos los eslabones de una actividad en especifico.

La cantidad monetaria adecuada para formar parte de una agrupación

Existen organismos que tienen muy bien definido qué tipo de productores quieren atraer, buscando perfiles específicos, y otras que no lo definen, pero lo más importante es saber la filosofía de trabajo que tienen y la misión y la visión que tienen establecidos, antes de tomar una decisión con respecto a una inversión inicial para incorporarnos a una de éstas y las cuotas mensuales que tendremos que cubrir.

Conozco organizaciones y asociaciones que cobran en dólares sus cuotas iniciales y mensuales, dedicándose a buscar mercados de exportación. Si tenemos ventas de exportación o tenemos el volumen requerido y las certificaciones necesarias para explorar mercados del exterior encajaremos perfectamente en una organización de este tipo, entonces las cuotas serán lo de menos, ya que se convierten en parte de los costos de ventas de exportación de nuestro negocio.

Por otro lado, si tenemos un producto con calidad de exportación, pero nuestro volumen es de traspatio no tendremos la capacidad económica y de operación para formar parte de dicha organización, pero podremos buscar una organización que se adapte a nuestro tamaño y con la que podamos aprovechar los beneficios de trabajar en grupo. Más adelante hablaremos de este tipo de agrupaciones que, incluso, pueden ser informales.

Existen otros grupos que, en su búsqueda por realmente desarrollar una cadena productiva, realizan una segmentación sobre el perfil de sus agremiados o las invitaciones a los productores que quieren afiliar, estableciendo incorporaciones gratuitas a los productores que tienen muy bajos ingresos, por tratarse de los eslabones más vulnerables de la cadena que generalmente son los productores primarios. Por otro lado, determinan cuotas elevadas para los productores de los eslabones que generan las utilidades monetarias más elevadas y que generalmente son los comercializadores de los productos que se encuentran al final de la cadena. Estos esquemas son muy accesibles y realmente proponen esquemas de verdadero desarrollo de las actividades productivas del campo.

Mágicamente incrementaremos el valor de nuestra producción

El valor de nuestra producción no se incrementará por el simple hecho de formar parte de una agrupación, ya que además de adquirir derechos que nos beneficien, adquiriremos obligaciones, éstas serán mantenerse en contacto con las labores de grupo, con la capacitación, con las ideas y propuestas que todos deberán de generar, con la resolución de controversias y amenazas a nuestro sector.

Imaginemos el hecho de que a nuestro producto le impongan aranceles en la frontera para las ventas de exportación, inmediatamente todo el sector se verá dañado, incluso los productores de traspatio que no exportan, los cuales dirán “a mí no me afecta porque yo no exporto”, pero el hecho es que en ese mismo instante le perjudicará porque los precios de venta caerán en nuestro país inmediatamente después del cierre de la frontera con dichas tarifas, ya que la producción se quedaría en territorio nacional y saturarían la oferta, lo que haría que el precio se desplomara, ahí es cuando intervienen las voces representativas de las cámaras y asociaciones y el innumerable listado de productores que quieren estar en la lista de honor para seguir exportando su producto.

En otro caso, imaginemos que somos productores de traspatio de cacao, de aguacate o de agave (solamente por poner un ejemplo), pero tengo el deseo de producir chocolates, guacamole o mezcal, sin embargo, en cada cosecha tengo que rematar mi producto porque no tengo clientes para mi producto primario, a través de una agrupación podemos darnos a conocer con clientes que pueden comprar y pagar a un precio mucho mejor nuestra producción que la que nos pagan cuando llegan al pie de nuestra parcela a adquirirla; adicional, con capacitación y apoyos puedo empezar a conocer los procesos de transformación para poder llegar a envasar un guacamole, un chocolate o un mezcal, seremos parte entonces de un eslabón de la cadena productiva y de ahí la conveniencia de formar parte de las mismas.

Los grupos informales

Mi mayor deseo es que, por lo menos el 50% de nuestra producción agrícola, fuera de exportación, sin embargo, existen sectores de alto valor que no llegan ni al 1% en sus exportaciones agrícolas, y en algunos es tan elevado el déficit que tenemos que importar productos para satisfacer dicha demanda, por lo cual existen áreas de oportunidad y de inversión con mucho potencial para seguir desarrollando al campo mexicano.

Es muy común que productos con un elevado potencial se produzcan en traspatio y no signifiquen un ingreso sustancial para los productores que lo tienen y que por su tamaño no pueden incorporarse a asociaciones, cámaras o agrupaciones formales, ya que implican desembolsos que en muchos casos el productor no los tiene.

Por tal motivo, existen grupos informales, llamados así porque no están constituidos ante algún notario o incluso alguna autoridad legal que les otorgue una personalidad jurídica, pero sí cuentan con todo el deseo de trabajar en grupo y hacer la fuerza necesaria para avanzar y crecer juntos.

Estos grupos son muy interesantes porque surgen del deseo de más de 2 productores por unir fuerzas y poder ser escuchados por el mercado, por las autoridades y por su comunidad. Pero lo más importante es que no generan costos directos para formar parte de los mismos, ya que generalmente es por voluntad de los miembros únicamente.

Este tipo de grupos deben de manejarse como si fueran grupos formales, es decir, con órganos de gobierno a través de representantes, tesoreros, vocales, etcétera, para darle orden y control a los trabajos realizados y para tener una sola voz que represente los intereses y deseos de todo el grupo.

En esta última reflexión es en el punto en el que se parecen tanto las organizaciones formales como las informales y de las cuales hablaremos en la segunda parte del presente artículo: la forma en la que deberían de trabajar y en la que lo hacen muchas agrupaciones para desarrollar una cadena productiva y de valor.