Cómo manejar la Drosophila Suzukii en berries orgánicas

Cómo manejar la Drosophila Suzukii en berries orgánicas

Controlar la drosófila de alas manchadas (Drosophila Suzukii) es una tarea difícil debido a su corto tiempo de generación, gran cantidad de huéspedes, falta de depredadores naturales e, incluso, su fuerte sistema inmunológico.

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Los agricultores enfrentan una tarea particularmente difícil, al verse limitados por las prácticas de control que son aprobadas para el manejo de orgánicos. Nos dimos a la tarea de revisar la investigación actual y las mejores prácticas para monitorear y controlar la Drosophila Suzukii en sistemas orgánicos.

Trampas para Drosophila Suzukii

El método más común para detectar la presencia de Drosophila Suzukii es la captura. Las trampas de para este insecto están disponibles de forma comercial, pero también se pueden hacer a mano. Muchos de los cebos comerciales están aprobados para utilizarse en orgánicos, y cuelgan sobre el líquido dentro del contenedor, pero comúnmente también se elaboran cebos caseros. Las recetas de cebo que contiene levadura, vinagre de manzana y azúcar disuelto en el agua de la trampa están disponibles en internet.

Las trampas de Drosophila Suzukii son importantes debido a que éstas indican cuando la plaga está presente por primera vez en la agrícola. Sin embargo, una vez que se ha determinado la presencia de la mosca del vinagre de alas manchadas, es posible que la utilidad de las trampas se reduzca. Existe poca o ninguna información actual que vincule los números de trampas con la presencia total en los niveles de infestación del campo o de la fruta. Esto se confunde con la eficacia variable de los tipos y ambientes de las trampas, lo que dificulta establecer estándares umbrales de las trampas.

Además, no hay evidencia de que las trampas sean un método eficaz para reducir las poblaciones generales de la Drosophila Suzukii en el campo. Por lo tanto, primero se determinan los costos de mano de obra y económicos de mantener las trampas de estos insectos después de su presencia, que podrían ser mayores que el posible beneficio de dejarlos según lo que dure la temporada.

Manejo de la fenología

El manejo de la fenología, o cómo evitar algún impacto a través del manejo temprano, requiere de conocer el momento en que la mosca llega por primera vez a un área y, por lo tanto, está informado por la captura.

Básicamente, esta técnica adopta la filosofía de “si no puede acabar con ellos, evítelos”. Si el agricultor vive en un área donde no se presenta esta plaga durante todo el año, posiblemente tenga la oportunidad de sembrar los cultivos con una ventana de fructificación que no corresponda a la temporada de máxima presencia de la mosca.

El manejo de la fenología será más efectivo en áreas donde las poblaciones de la Drosophila Suzukii varían a lo largo del año. Las regiones donde la plaga está presente durante todo el año, posiblemente no se vean beneficiadas con esta práctica.

Aerosoles orgánicos

Para controlar la Drosophila Suzukii en tierras de cultivo orgánico, sólo se pueden utilizar insecticidas aprobados para su uso en orgánicos. Cualquier producto indicado por el Instituto de Revisión de Materiales Orgánicos (el OMRI, en inglés) se puede utilizar sobre tierras de cultivo orgánico, siempre y cuando se sigan los lineamientos de aplicación.

Las opciones de aerosoles para su uso en orgánicos que controlan la mosca son limitadas, tanto en disponibilidad como en efectividad.

Dispositivos para atraer y matar plagas

Las tácticas para el manejo de plagas de atraer y matar utilizan atrayentes para poner una plaga objetivo en contacto con un dispositivo para matar, incluyendo las trampas.

Si bien las trampas son útiles para detectar la presencia inicial de la mosca en el campo, utilizarlas para el manejo es difícil; ya que se pueden requerir varios cientos de trampas por kilómetro. Los dispositivos para atraer y matar plagas, que funcionan al atraer la Drosophila Suzukii a un insecticida u otro método para matarla, pueden ofrecer un enfoque de menor mantenimiento para reducir las poblaciones y, por lo tanto, la infestación.

Si bien posiblemente son útiles, estos dispositivos para atraer y matar plagas aún no han sido investigados a fondo, ni tampoco están disponibles en el mercado.

Manejo de la poda

La investigación ambiental ha comprobado que la drosófila de alas manchadas está más activa al amanecer y atardecer, y prefiere permanecer en áreas frescas, húmedas y sombreadas durante el día. El follaje interior de la planta en la mayoría de los cultivos frutales puede ofrecer este ambiente, posiblemente facilitando que la mosca se esconda dentro de las mismas plantas que infesta. Se están realizando investigaciones para determinar si las técnicas de poda intensiva pueden alterar el microambiente para que sea menos beneficial para la Drosophila Suzukii, reduciendo así la infestación.

Otra posible ventaja de la poda es el efecto que puede tener en otros métodos de control, como el rociado. Al reducir el área total del follaje, la poda más intensa podría permitir que el rociado penetre más hacia el interior de la planta, donde se sabe que se acumulan regularmente las moscas durante los días de calor del verano.

Manejo del piso

La fruta infestada con esta plaga por lo regular se cae al piso antes de la emergencia de adulto. En 2016, el proyecto para la Drosophila Suzukii de la Iniciativa de Extensión e Investigación Orgánica (OREI, en inglés) investigó los efectos de los diferentes tipos de cubierta vegetal en el desarrollo de la mosca dentro de la fruta. Las bayas infestadas con ella se colocaron en la parte superior y debajo de la superficie de varios tipos de cubierta vegetal. Se observó que las condiciones de la temperatura debajo de la superficie de la cubierta vegetal fueron mucho menores que las temperaturas máximas observadas en la parte superior.

Del mismo modo, estos tratamientos colocados debajo de la cubierta vegetal también tuvieron niveles más altos de emergencia de la mosca de la fruta. Estos hallazgos pueden ayudar a los agricultores a tomar decisiones más informadas de prácticas culturales para el manejo de la Drosophila Suzukii.

Exclusión de Drosophila Suzukii

El manejo de la exclusión es la práctica de crear una barrera física completa alrededor de un cultivo. La barrera debe evitar que tanto plagas como patógenos entren en contacto directo con el tejido vegetal, pero también pueden alterar las condiciones ambientales alrededor del cultivo. Los agricultores pueden dudar en utilizar prácticas de exclusión debido a los costos iniciales de infraestructura y/o a la noción de atrapar plagas dentro de la barrera, si éstas logran emigrar hacia adentro.

Sin embargo, la investigación de la Iniciativa de Extensión e Investigación Orgánica (OREI, en inglés) ha indicado que esta práctica orgánica puede ser efectiva de manera constante para reducir la infestación de Drosophila Suzukii en frutas pequeñas.

La exclusión de la plaga puede representar un completo encerramiento de un cultivo en plástico o en una mala fina para insectos, pero con frecuencia se utilizan ambos: se construye un túnel alto cubierto de plástico alrededor de un cultivo, y se cubren todas las entradas, salidas y orificios de ventilación con redes de insectos que la mosca no puede atravesar. Esta malla se puede encontrar en varios establecimientos comerciales. Las redes con tejido más apretado tienden a ser más pesadas y no dejan pasar a una mayor cantidad de insectos. Se recomienda una red de insectos de 80 gramos para excluirlas.

En el 2015, las prácticas de exclusión en Minnesota redujeron la infestación por Drosophila Suzukii de las frambuesas portadoras maduras en aproximadamente un 2%, en comparación con el 80% de infestación en parcelas sin cubrir, y el 61% en parcelas sin cubrir a la que se aplicó tratamiento con insecticidas convencionales. Las mallas han demostrado una efectividad similar en la reducción de la mosca en arándanos.

La investigación sobre la exclusión de la Iniciativa de Extensión e Investigación Orgánica (OREI, en inglés) de 2016 que se realizó en frambuesas, arándanos y moras en Michigan, Arkansas y Minnesota presentaron todas temperaturas más altas y menor humedad dentro de los túneles de exclusión. Estos túneles también tuvieron una infestación bastante menor de Drosophila Suzukii y mayores rendimientos para la comercialización, en comparación con los controles sin cubrir.

El amplio rango de huéspedes de la Drosophila Suzukii y la falta de depredadores nativos lo convierten en una amenaza para los agricultores de fruta en todo el país. Las opciones de control orgánico son limitadas, pero se han realizado esfuerzos de investigación y varias formas en que los agricultores pueden limitar la presencia e infestación de la plaga en sus tierras. Incluso, se está llevando a cabo una investigación aún más innovadora sobre el control orgánico de Drosophila Suzukii, por lo que le pedimos que revise las publicaciones de los Organismos de Extensión en su localidad.