Los retos en el control de calidad en la biotecnología aplicada

Los retos en el control de calidad en la biotecnología aplicada

La industria agroalimentaria siempre se ha enfrentado a numerosos retos para encontrarles respuesta. Uno de los mayores puntos a solucionar para próximas décadas es incrementar la producción de alimentos con la finalidad de proveer a una población mundial que vive un crecimiento exponencial.
Dentro de todo este contexto, la biotecnología se posiciona como una herramienta que emplea un conocimiento multidisciplinar, tanto en ciencia como en tecnología, para aportar soluciones capaces de atender las demandas de producción agroalimentaria eficaces y compatibles con el medio ambiente.

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La agricultura ante la calidad

Eric Viramontes, director ejecutivo de Meister Media Worldwide México y especialista del sector agroalimentario con más de veinte años de experiencia, abordó los retos en el control de calidad en la biotecnología aplicada en BioCentral México 2018.

Para contextualizar el tema en cuestión, abordó los problemas y retos en la agricultura, de los cuales comenzó hablando sobre los mercados globalizados desaprovechados y una necesidad de la rentabilidad en la agricultura. “Hay que hablar de la competitividad en el sector, que es la capacidad de diferenciarse en una misma industria, según las escuelas de negocio”. Viramontes expresa que justamente se ha descuidado este factor de diferenciación, “¿qué es ese paso adicional, esfuerzo extra, para crear un producto diferente en el mercado?”; y por otro lado encontramos esto ante el concepto de responsabilidad que, en palabras de Eric, se ha convertido no sólo en una ausencia, sino en un asunto de certificación vacía: “La responsabilidad se ha convertido en un concepto que se tiene que certificar a través de un tercero, cuando esto debe ser algo intrínseco a una correcta práctica laboral.”

México se encuentra en distintos panoramas ante distintos retos. Un principal problema preocupante es que nos encontramos ante la pérdida de nuestros suelos. En México alcanzamos una superficie de más 148 millones de hectáreas de suelos con alto grado de degradación, lo que representa dos tercios del territorio nacional, “partes de nuestro país que están muertas”.

En aspectos técnicos, expuso, existen tres grandes retos (aparte de otros importantes). Uno involucra la resistencia a plagas y enfermedades, donde se debe cambiar la forma de enfrentarlo: “más allá de sólo procurar eliminar plagas se debe encontrar un desarrollo con equilibrio hacia la naturaleza, porque finalmente es ésta misma la que se encuentra protegiéndose.”

Por otro lado, Viramontes expresa que se necesita del “vital líquido”, el agua. Comentó que es necesario tanto en volumen como en calidad. De lo cual dijo que en México no es prioridad la infraestructura hidráulica, a pesar de tener desarrollos importantes.

El tercer aspecto corresponde al tema de las urbes, la producción agrícola y la contaminación de las mismas. Se considera entonces a este elemento como el más vulnerable para la producción de alimentos.

Una ventana de oportunidad para México frente a estos retos es la capacidad que tiene en sus microclimas, los cuales son únicos. Éstos le colocan como el tercer país a nivel mundial con mayor diversidad climática.

Los elementos de calidad en la biotecnología

La base para la calidad encuentra una palabra: sustentabilidad. Este concepto ha evolucionado hacia un término complejo. Si no se habla de sustentabilidad con sus expresiones de rentabilidad, productividad, competitividad, equidad; no será posible lograr aquello que conforma un negocio.

“Calidad” se refiere a la capacidad que posee un objetivo para satisfacer las necesidades implícitas y explícitas según el parámetro o requisitos del cumplimiento de calidad; y “control de calidad” responde al proceso donde se asegura que la estandarización de la disponibilidad, fiabilidad, mantenibilidad de un producto y/o servicio se está cumpliendo.

Es a partir de esto que el especialista agrega el concepto de “biorracional” como aquel que responde a lo que se espera del producto final respecto al consumidor: “¿Qué es lo que esperan hoy los consumidores finales de quienes les corresponde servir? Ya no sólo va al aspecto nutritivo, sino va a conceptos dentro de la producción, transformación y consumo para considerar esta calidad”, afirma Viramontes.

Con base en lo anterior, expone distintas definiciones para elementos de calidad en la agricultura biorracional que involucran los siguientes conceptos:

  • Autenticidad: al consumidor sí le importa esto, ¿sí es realmente una manzana? ¿tienen genes de otra planta?
  • Calidad sensorial: valor del sabor y aspecto del producto. La experiencia de adquisición en un punto de compra (supermercado p. ej.) crea una forma de adquirir el producto, eso habla del consumidor: variedad, colores, acomodo, cuidado, sabor.
  • Residuos químicos y plaguicidas: es un tema y razón principal que frena la introducción al mercado de EE.UU. y a la frontera internacional (en un 85%).
  • Actitud funcional: los temas que involucran al sistema productivo son, al día de hoy, temas que definen la calidad del producto y la venta hacia el consumidor (impacto mínimo al medio ambiente, riesgo para el trabajador, responsabilidad social, mano de obra infantil, etc.).
  • Conservación tras la cosecha y almacén, cadena de frío y empaquetado que conserve la integridad del producto: el empaque comienza a ser el tema (la bolsa, la caja, etc.); aquello que realmente conserve las características físicas y químicas del producto.
  • Ambiental: menor impacto hídrico (minimizar la huella de carbón); conservación y favorecimiento de la biodiversidad y ecosistemas a los diferentes niveles de cada uno de éstos (mentalidad responsable); limitación de pesticidas; ahorro de energía a través de la reutilización y reciclaje en energías renovables.
  • Socioeconómico: generación de empleo justo; explotación en trabajo infantil; cumplimiento de la leyes laborales; así como impactar regiones económicamente de manera positiva (la activación de las economías).

Lo anterior fue presentado por Viramontes como los puntos de diferenciación dentro del control de calidad de la biotecnología. Como él mismo expresa: “en el tema de calidad para nuestra industria es necesario hablar de definiciones que establezcan márgenes de acción con base en los conceptos: biológicos, biotecnología aplicada, biorracional, certificación, acreditación, consejos consultivos, consejo de promoción.”

El concepto de calidad, en conclusión del especialista, radica en la responsabilidad hacia el producto biológico basado en un primer paso, que es la organización hacia una misma dirección del sector que permita acuerdos y definiciones para establecer parámetros, regulaciones y reglamentos que se lleven ante tercerías privadas y los organismos de autoridad para certificarlos, esto con una estrategia de comunicación hacia una finalidad básica: diferenciación ante una necesidad para lograr organización.

Fuentes y notas:
Lozano Ruiz, Rafael. “Biotecnología Agroalimentaria”. Centro de investigación en Biotecnología Agroalimentaria, UAL.
Herranz Sorribes, Carmen. “La Biotecnología en la Industria Alimentaria”. Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET). Universidad Complutense de Madrid, 2007.