¿Hacia dónde camina el tomate mexicano?

¿Hacia dónde camina el tomate mexicano?

El tomate es uno de los cultivos con mayor crecimiento y expansión dentro del sector agroalimentario mexicano. Atendiendo a los datos facilitados por el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la superficie de tomate ha pasado de 72,491 hectáreas en 1980 hasta las 51,861 Has. en 2016. Mientras que, en el caso de la producción el avance es significativo pues experimenta un crecimiento desde 1’320,628 toneladas en 1980 hasta las 3’349,154 Tons. en 2016.

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Pero el potencial de crecimiento del tomate mexicano es imparable, según los datos más recientes facilitados por el propio sector, México exporta alrededor de un millón 800 mil toneladas anuales a Estados Unidos, de una producción de 3 millones 800 mil toneladas.

Tomate orgánico

Para Jessica Villanueva, gerente de producción de la empresa AC1 Cueto S.A.P.I. de C.V., perteneciente a la empresa Viva Orgánica localizada en Culiacán, y con gran experiencia en el sector tomatero, “el sector del tomate de México se encuentra actualmente en un proceso de adaptación a la tecnología y adopción de procedimientos acorde a las normas internacionales de inocuidad”.

Viva Orgánica tiene tres zonas de operación en Ensenada, Culiacán y Sayula, y se dedica a la producción y comercialización de hortalizas orgánicas, como es el caso de tomate uva, calabaza, tomate bola, TOV´s, pepino europeo y mini peppers.

La empresa AC1 Cueto produce tomate grape orgánico y mini peppers, contando con 23 Has. en Sayula, Jalisco, con una producción de 180 kilos por ciclo de grape orgánico.

La ingeniero Villanueva reconoce que “nuestros principales retos pasan por la implementación de normas de inocuidad y procesos de los cuales es necesario con capital para llevarlos a cabo”.

Importancia del tomate orgánico

Villanueva subraya que el tomate orgánico va creciendo y tiene cada vez mayor importancia, pues a su juicio, “la producción orgánica está teniendo una gran importancia pues cada vez el uso de pesticidas de manera indiscriminada es más común, por lo que producir alimentos orgánicos tiene mayor dificultad y además es importantísimo, ya que aseguramos la salud del consumidor”.

Además, la comercialización y demanda internacional está apostando por la producción orgánica. En este sentido, nuestra entrevistada puntualiza que “los mercados de Asia y la Unión Europea están muy interesados en el tomate orgánico mexicano, y son mercados muy interesantes y complementarios al de Estados Unidos”.

Perspectivas

Las perspectivas del tomate pasan a juicio de la ingeniera Villanueva, por “el desarrollo de más hectáreas productivas con mayor interés hacia a la calidad del producto, producción de diferentes variedades y desarrollo de procedimientos que aseguren la sanidad del cultivo”.

Además, añade también que “es vital potencial la promoción, internacionalización y trabajar en la reducción de costos productivos, así como el sector debe enfocarse a la capacitación del personal y adopción de nuevos procedimientos para la mejora continua de este cultivo”.

Diversificación de mercados

Para el consultor Agroalimentario de Zamora, Jaime Galván Álvarez, “la diversificación comercial de los mercados para el tomate es prioritario, y sería muy beneficioso y enriquecedor fomentar las exportaciones de nuestros tomates a la Unión Europea, Asia y Emiratos Árabes”.

Galván Álvarez reconoce que “es de máxima prioridad impulsar campañas de promoción internacional del tomate mexicano tanto en Europa como en Asia y Oriente Medio, con la finalidad de dar a conocer a los consumidores las magníficas cualidades que tienen nuestros tomates”.

Además, apunta que “sería muy beneficioso trabajar en una marca para el tomate mexicano, que sirviese como sello de calidad para la apertura de nuevos mercados de exportación e impulsar campañas promocionales tanto en México como a nivel internacional, para poder crear una verdadera imagen de marca para esta hortaliza, que es tan importante en el campo mexicano”.

Retos

Por su parte, Rosario Hernández Vázquez, gerente del comité estatal del Sistema Producto Tomate de Guanajuato, señala que los productores enfrentan día a día nuevos retos, ya sea en el ámbito de producción (retraso de ciclo productivo por falta de semilla), o bien, por la parte de comercial, al estar realizando nuevos contratos con algún cliente potencial.

Consultada sobre si vislumbra posibilidades interesantes para el tomate mexicano en Europa y en Asia, comenta que, de acuerdo con datos de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior (COFOCE), Estados Unidos sigue conservando el 79.4% de participación siendo el principal destino de la exportación de Guanajuato, seguido de Canadá con el 7.5%, Colombia 1.7%, China 1.6% y Alemania con 1.4%.

Agrega que existen mercados potenciales como es Japón y es un mercado que en el estado está iniciando con las exportaciones, en el último año se enviaron 700 toneladas de tomate por temporada.

Además, igual que Jessica Villanueva, apunta que el tomate orgánico tiene mucho potencial en el mercado extranjero. En particular en el estado de Guanajuato, pues del 100 por ciento de la producción de la entidad el 85% se envía a Estados Unidos y un 10% al mercado de Canadá.

Es importante mencionar, dice, que para la exportación de algún cultivo o producto éste debe contar con la certificación necesaria que garantice su calidad e inocuidad.

“Como asociación acercamos a los productores gestionando apoyos para su certificación ya sea en el SRRC o alguna certificación comercial solicitada por el cliente (Primus, global GFS, Organico)”, dice.

Agrega que en conjunto trabaja con el Sistema Producto Tomate el programa Guanajuato Zona Premium, distintivo que otorga el gobierno del estado a través del Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Guanajuato (CESAVEG), el cual contempla diferentes condiciones: calidad, inocuidad, responsabilidad social, laboral y ambiental en los productos agrícolas.

Este distintivo certifica la calidad de los productos que se siembran y cosechan en el campo Guanajuatense, lo que permite que todos los productores que se registren a este programa puedan certificarse y acercarse a esquemas que están demandando el mercado internacional y sea más fácil su proceso para exportar.

 

Artículo publicado en la edición impresa de septiembre de nuestra revista Productores de Hortalizas, escrito por Francisco Seva Rivadulla, periodista y experto en comunicación agroalimentaria.