5 formas en que los bioestimulantes contribuyen a la agricultura sostenible

5 formas en que los bioestimulantes contribuyen a la agricultura sostenible

Desde hace muchísimos años los bioestimulantes han sido parte de la agricultura, su historia es vasta dentro de nuestra industria, ya que siempre ha existido la necesidad de estimular el crecimiento de las plantas para aumentar los rendimientos, especialmente cuando el agricultor ve que su cosecha puede verse mermada, sobre todo, después de haber pasado por una inclemencia meteorológica.

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Sin embargo, el uso del término “bioestimulante” es más reciente. A partir de la mitad de la década de los noventa empiezan a aparecer artículos y publicaciones mencionando este término y, hasta la actualidad, el incremento de uso de este término ha crecido de manera exponencial.

De todos estos productos de acción bioestimulante, lo que más se conoce de ellos son sus efectos en el cultivo; y lo que menos, sus modos de acción en las plantas. Sin embargo, esto está cambiando, ya que durante esta última década se está llevando a cabo un gran esfuerzo en la investigación, no sólo por los propios proveedores de bioestimulantes, sino también por centros de investigación públicos y privados.

El objetivo es identificar nuevos compuestos bioactivos y microorganismos beneficiosos, conocer cada vez más y con mayor precisión cómo actúan en la planta, qué mecanismos bioquímicos y fisiológicos están involucrados, entre otros. En definitiva, dar luz y una base científica de por qué los bioestimulantes son productos necesarios para la agricultura.

Su contribución en la agricultura

El cambio climático y el aumento de la población aumentan la presión sobre el sector agrícola para proporcionar a los consumidores alimentos sostenibles de buena calidad, escribe Lili Chatzikonstantinou en Biostimulants.eu.

Para satisfacer estas necesidades de los consumidores, los agricultores deben tener acceso a la tecnología moderna.

Veamos las 5 formas que ella describe en que los bioestimulantes contribuyen a la agricultura sostenible:

1.- Aumentar el rendimiento. Los bioestimulantes proporcionan un impulso adicional a los resultados de los cultivos.

2.- Mejorar la tolerancia de las plantas al estrés abiótico. Éste es un término para describir el impacto negativo que la sequía, las temperaturas extremas (frío y calor) y la salinidad tienen en las plantas. Los bioestimulantes refuerzan el vigor de las plantas haciéndolos más resistentes para sobrevivir y recuperarse durante periodos de condiciones climáticas extremas.

3.- Ayudar a los cultivos a asimilar nutrientes. Los bioestimulantes ayudan a las plantas a incorporar nutrientes para asegurar un mayor retorno de la inversión para los agricultores y menos impactos no deseados en el medio ambiente.

4.- Mejorar la calidad del cultivo. Los bioestimulantes contribuyen a la calidad de la producción, incluido el contenido de azúcar, el color, el fraguado, la firmeza y la absorción de nutrientes, que a su vez pueden favorecer los ingresos de los agricultores, mejorar el almacenamiento e incluso hacer que los alimentos sean más nutritivos para los consumidores.

5.- Mejorar la salud del suelo. Los bioestimulantes apoyan el desarrollo de microorganismos benéficos del suelo que mejoran la salud de éste. Un suelo saludable retiene el agua más efectivamente y disminuye la erosión del suelo.

Artículo publicado en línea por CropLife, revista hermana de Productores de Hortalizas, traducido y adaptado para Hortalizas.com.