Para productores en busca de nuevas maneras de control de maleza, una antorcha de propano podría ser la herramienta ideal. El control térmico de maleza podría ser una opción viable en algunas producciones.
Los escardillos son puestos en los tractores y las llamas salen hacia la base del cultivo, quemando la maleza.
Control térmico de malezas
El control térmico de maleza — o la eliminación de maleza con propano — podría ser una opción viable en algunas producciones. El procedimiento es usualmente utilizado en la producción orgánica y requiere menos mano de obra, de acuerdo a Doug Doohan, profesor del departamento de horticultura y ciencias de cultivos de Ohio State University.
Doohan y sus colegas han conducido estudios en cultivos de col y tomate. Los investigadores descubrieron que el control térmico de malezas es más efectivo durante la mañana. La humedad que existe en el suelo durante las tempranas horas del día permite transferir el calor de las llamas de fuego.
El procedimiento es muy efectivo para el control de malezas en temporadas húmedas, durante las cuales se fomenta mayor crecimiento de malezas. Sin embargo, Doohan añade que, “El sistema puede lastimar algunos cultivos de hortalizas. Algunos se acaban recuperando, pero lo más seguro es habrá variedades que no podrán tolerarlo en absoluto.”
Mejores usos
Este método ha mostrado ser exitoso en la eliminación de malezas de hoja ancha. Sin embargo, malezas y pastos perennes presentan mayores retos para el control. “Con malezas perennes básicamente este procedimiento es parecido a una máquina de cortar pasto — quema la maleza a nivel suelo.”
Añade que cuanta más vegetación tengas en tus campos productivos, menos efectivo es el control térmico de malezas. “Vas a trabajar con unidades de calor e interactuar con unidades de materiales biológicos de plantas que usualmente contienen mucha agua. Así que cuanto más material vegetativo tengas, más calor vas a necesitar.”
Además, cuanto más pequeña sea la plántula de la maleza, mejor. “Si tienes una plántula de 5 cm de alto, el calor ciertamente la va a quemar.” Añade que el problema primordial es asegurarse que la candela esté lo suficientemente caliente como para matar la maleza pero no dañar el cultivo — entre 60 y 71°C.
Ann-Marie Vazzano is managing editor of American Fruit Grower magazine, a Meister publication.