Cuando se traslada equipo de un campo al otro o si lo mueve a través del país, podría llevar consigo semillas de maleza y otras plagas, explicaba Fred Springborn, un educador de Michigan State University Extension a un grupo de productores en una conferencia impartida en Estados Unidos.
Control de maleza
La Belladona vellosa es un ejemplo de maleza que produce una planta muy robusta. Como muchas otras solanáceas, la maleza tiene mecanismos incorporados para transportar sus semillas, dice Springborn. Cuando los frutos de la maleza son aplastados por el equipo en el campo, se pegan a las máquinas y se trasladan de un lugar a otro mientras el equipo hace su recorrido por el campo. Los herbicidas pueden matar a la Solanum sarrachoides, pero Springborn cuenta que la manera más económica de controlar la maleza es por medio de buenas prácticas de manejo, que por consiguiente previene la entrada de las mismas al campo.
Problema con nemátodos
Una especie de plaga aun más grave con capacidad para “viajar” es el Nemátodo dorado de la papa. Hasta la fecha, se lo ha encontrado en 65 países aproximadamente, y lo fue detectado primeramente en Estados Unidos en 1941.
Por su parte, el nemátodo quiste blanco de la papa, fue detectado en Idaho, Estados Unidos en 1996, explica Springborn, y este nemátodo puede destruir completamente los rendimientos del cultivo de papa. Como otros nemátodos quiste, y como su nombre indica, produce quistes que pueden sobrevivir en el suelo durante varios años en espera de un huésped.
Encuentre el origen
Como mencionamos anteriormente, un método para prevenir la propagación de plagas es asegurarse de que su equipo esté libre de patógenos, semillas de malezas, y cualquier elemento adicional que pueda causar problemas a sus cultivos, antes de usarlo en el campo. En el mundo actual, donde los productores pueden comprar sus equipos en línea procedentes de todas partes del país, o al adquirir equipos de segunda mano, tienen que tener en mente también qué plagas podrían permanecer en esos equipos.
Springborn contó a la audiencia que, sin importar el origen del equipo, se debe lavar siempre antes de que utilizarlo, o poco después de la recepción del mismo.
“No se lleve el suelo consigo,” enfatiza el experto. “Y pregúntese siempre qué tipo de ‘pasajeros’ podrían darse un paseo en su equipo.”