Manejo de suelos salinos

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La salinización del suelo es un fenómeno que por sus diversas causas origina cambios negativos en éste, dañando a los cultivos por el excesivo contenido de sales, lo cual afecta el rendimiento. Por ello, deben conocerse causas, efectos, y posibles tratamientos para manejarlo.

¿Es su suelo salino?

Ciertas características del suelo y la vegetación le ayudarán a identificar el grado de salinidad o el origen de ésta en su zona de cultivo:

• Costra blancaen la superficie, sobre todo en la cresta de los surcos — “álcali blanco.”
• Zonas desnudas del terreno que permanecen húmedas o pantanosas, días después del riego.
• Plantas con marchitez, hojas opacas, raquitismo u hojas amarillentas, a pesar de haber sido regadas.
• Agua de riego salada (al probarla).
• Drenaje deficiente u obstruido.

En los últimos años se ha presentado este fenómeno debido a la alteración de climas y por algunas técnicas ineficientes de producción.

Origen de la salinización

Un suelo salino tiene una elevada concentración de sales cuando su conductividad eléctrica (CE) supera 4 mmhos/cm a 25ºC, con porcentaje de sodio de cambio inferior al 15% y pH menor de 8,5. La concentración de sales puede llegar incluso al 1% de su peso.

• Causas naturales. Van del material que formó el suelo, clima árido y escasez de lluvias, a zonas sin drenaje. En zonas costeras y semiáridas, el viento arrastra gran cantidad de partículas en suspensión conteniendo sulfatos y cloruros que forman sales.

• Causas antrópicas. Se originan por un manejo incorrecto de técnicas agrícolas, debido al uso de aguas de riego conteniendo sales por estar en los niveles freáticos o que provienen de fuentes contaminadas con aguas industriales.

El uso excesivo de fertilizantes que sobrepasan las necesidades de los cultivos, provoca que se acumulen sales en el suelo y en mantos acuíferos, desequilibrando el contenido normal y produciendo toxicidad.

 

Efectos de la salinización

• Efecto osmótico. El agua y los nutrientes de la solución del suelo se distribuyen en delgadas láminas alrededor y en el interior de los agregados del suelo. Las raíces vegetales pueden absorber este líquido hasta el punto de marchitez permanente, cuando la salinidad de la solución del suelo es mayor que los líquidos de las células vegetales.

Entonces, las plantas se ven obligadas a consumir más energía de la que disponen para “beber” y tienden a marchitarse a pesar de que en el suelo exista agua suficiente. Aunque pueden adaptarse y sobrevivir, en esas condiciones lo hacen a costa de disminuir su crecimiento, bajando el rendimiento de los cultivos. (Teoría del ajuste osmótico)

• Estrés hídrico. Es el primer efecto producido en la planta, porque ésta no puede extraer agua de la solución del suelo por la concentración salina. En condiciones normales, la piel radicular actúa como una membrana semipermeable que deja entrar el agua del suelo, buscando un equilibrio donde la concentración de ésta sea igual que el jugo celular de
la planta.

En suelos salinos, ocurre lo contrario, presentándose el fenómeno de plasmólisis, ya que las condiciones del medio celular son hipertónicas, provocando que la célula pierda agua y disminuya de volumen, haciendo que la planta ceda su agua al suelo. Por eso, gran parte del agua de los suelos salinos no es absorbida por las plantas, provocando que éstas se marchiten y mueran.

• Efecto nutricional. La salinidad altera el pH del suelo, afectando la disponibilidad de nutrientes y las interacciones ocasionadas por la presencia en exceso de determinados elementos, provocando que algunos nutrientes queden bloqueados.

• Efecto tóxico. Principalmente se da con iones de calcio y sodio, donde este último provoca la pérdida de la estructura del suelo, así como un bajo crecimiento de la planta por la disminución del contenido de oxígeno necesario para la respiración de las raíces, y el descenso de la conductividad hidráulica del suelo. Las plantas maduras disponen de sistemas radiculares más densos y profundos, tolerando mejor las sales que las jóvenes. Los ambientes iónicos muy salinos dañan a las semillas al germinar, secuestrándoles el agua de su interior hasta matarlas.

 

Manejo de suelos salinos

La productividad del suelo salino depende de diversos factores que no siempre se presentan. Varía según condiciones de la zona, especies cultivadas y el suelo mismo, como de diferencias que presenten las muestras de suelo, humedad, comportamiento de sales existentes, técnicas de cultivo y selección de especies tolerantes a salinidad.

Se recomienda tomar muestras periódicas de suelo y análisis en laboratorio, para monitorear las concentraciones de sales e iniciar los tratamientos.

Los fertilizantes pueden elevar el contenido de sales; las técnicas de riego y los caudales usados condicionan el lavado, afectando el equilibrio salino de la solución del suelo, sobre todo con fertirrigación. La preparación del terreno, dosis de la semilla y posteriores labores de escarda, tienen especial importancia en condiciones de salinidad.

En la siembra, se recomienda que la semilla esté donde la concentración salina sea menor y haya suficiente humedad; si el riego se hace por surcos, la semilla o plántula debe colocarse en la mitad del lomo. El lavado de sales será mayor con riegos de gravedad y aspersión que con los localizados. En cuanto a los fertilizantes, deben usarse los que puedan mejorar estos contenidos y faciliten el intercambio iónico.

 

Tratamientos

Deben efectuarse lavados del suelo con agua que tenga la menor cantidad de sales posible, cuidando que el drenaje sea eficiente para evitar estancamientos, hasta que la conductividad eléctrica sea óptima. Como la estructura del suelo ha sido alterada, la incorporación de materia orgánica es ideal para su recuperación, pues es un gran restaurador del suelo.

En la preparación del suelo, debe conseguirse el movimiento del agua, tanto en profundidad como en superficie, siendo uniforme, facilitando el drenaje y el desagüe, con labores que eliminen la suela de arado y actúen sobre los límites abruptos entre horizontes. Con un riego de presiembra, capaz de lavar las sales acumuladas en la estación seca, se evitará la formación de costra superficial. Aunque el uso de químicos es efectivo, es mejor lo natural, pero en un caso extremo se recurrirá a este tratamiento.

La salinización del suelo tiene solución gracias a que en la naturaleza nada se destruye — sólo se transforma — pudiendo restaurarse de una manera ambiental y económicamente aceptable.

 

Uribe curso estudios de Ingeniería Agrícola y Ambiental en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro. Su carrera maneja diferentes áreas como riego, horticultura, fruticultura y ornamentales, aunque se enfoca principalmente en las ciencias del suelo y del área ambiental. Anteriormente cursó como T.S.U. en Tecnología Ambiental.

Uribe cursó estudios de Ingeniería Agrícola y Ambiental en la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro. Su carrera maneja diferentes áreas como riego, horticultura, fruticultura y ornamentales, aunque se enfoca principalmente en las ciencias del suelo y del área ambiental. Anteriormente cursó como T.S.U. en Tecnología Ambiental.

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2 comments on “Manejo de suelos salinos

  1. pedro lorenzo garcia

    muy buenas tarde tengo un cultivo establecido junto con el agua y suelo tiene una CE de 4 como le are para soluconar y no tener perdidas de produccion y de crecimiento en la planta el agfua es de rio y es salino y el suelo es franco limoso-arcilloso …, .