Calidad de trasplantes de hortalizas

Calidad de trasplantes de hortalizas

 

La producción de de plántulas de hortalizas en charolas es un sistema de producción que requiere una alta atención al detalle. Todas las decisiones en cuanto al diseño de la estructura, necesidades de equipo, siembra tras el robustecimiento de la planta y envío a clientes, afectan a la calidad del trasplante.

El mejor determinante de la calidad del trasplante es la magnitud de la respuesta de la planta al ser transferida del invernadero al campo y qué tan rápido comienza un crecimiento vigoroso después del trasplante.

 
 

Característica del tallo

El tallo debe ser grueso y lo suficientemente rígido como para sostener a la planta en posición durante los procesos de manejo y siembra, y mantenerse recta después del trasplante.
 
 
Las condiciones anteriores se detectan a primera vista; sin embargo, existen otras condiciones no tan visibles que poseen extrema importancia en el crecimiento de la planta. Veámoslas:
 
  • Crecimiento lento y absorción de nutrientes
  • Control de tamaño según la intensidad de luz
  • Tamaño y volumen de la celda
  • Forma de la celda
  • Aclimatación y robustecimiento del trasplante 
 

La planta debe ser del tamaño justo para caber en el tipo de trasplantador utilizado.

Crecimiento lento y absorción de nutrientes

Una planta necesita tener los constituyentes internos necesarios que le ayuden a fortalecer su tallo. Esto usualmente significa un crecimiento lento en el invernadero.
 
 
Además, debe existir una reserva suficiente de carbohidratos y otros nutrientes para sustentar a la planta durante los procesos de manejo y siembra, y que éstas tengan suficiente energía para promover el desarrollo de nuevas raíces y brotes después del trasplante.
 
 
 
Las reservas de carbohidratos se ven altamente influenciadas por el ritmo de crecimiento de la planta, de manera que cuanto más rápido crezcan las plantas, más se reducen las reservas de carbohidratos. El ritmo de crecimiento es afectado principalmente por la fertilización excesiva con nitrógeno (N) y por altas temperaturas sufridas durante el crecimiento.
 
 
 
Uno de los motivos primordiales de promover el robustecimiento de la plántula antes del trasplante consiste en incitar un incremento en las reservas de carbohidratos. El robustecimiento se lleva a cabo mediante la exposicion de las plantas a temperaturas de crecimiento más bajas, viento, o a una cantidad reducida de fertilizante a base de nitrógeno.
 
Estudios han demostrado que el N no necesita ser reducido durante la producción de la plántula, si las temperaturas pueden ser reducidas durante la etapa de robustecimiento.

Además, es necesario que haya suficientes compuestos de nitrógeno (N) disponibles en la planta para que se produzca el desarrollo de nuevos constituyentes de células. Esto significa que la planta necesita tener un suministro constante de N disponible durante su desarrollo, aunque puede ser reducido levemente durante el periodo de robustecimiento.

 
 
 
También parece ser beneficioso proveer una dosis de fertilizante en las líneas de riego un día o dos antes de realizar el trasplante para asegurarse que la planta contiene suficientes nutrientes para una rápida recuperación y rebrote.
 
 
 

Control de tamaño

Un sólo error en la toma de decisiones puede resultar en plantas que no respondan satisfactoriamente en el campo.

La luz solar puede influir significativamente en el crecimiento de las plántulas de hortalizas. La respuesta general a una intensidad de luz baja con niveles normales de fertilización, es el estiramiento de la planta.

 
 
 
Esto también puede ocurrir con alta intensidad de luz, si se observa un incremento radical en las temperaturas. Se recomienda reducir el ritmo de fertilización y la temperatura durante periodos de nubosidad para minimizar el estiramiento de la planta.
 
  

Tamaño y volumen de charolas y celdas

Cuando se seleccionan los contenedores para trasplantes y los tamaños de celdas, deben tomarse en consideración la calidad del trasplante y los factores económicos. Plantéate las siguientes preguntas:
 
1.)    ¿Cuál es el máximo número de plantas necesarias para producir trasplantes económicamente?
2.)    ¿Cuál es el máximo número de plantas que puedes producir sin sacrificar la calidad del trasplante, basado en el espacio disponible?
 
 
Hay muchos tipos, tamaños, formas y colores para escoger. Las charolas más grandes y de tamaño práctico para plántulas de tomates para proceso contienen 200 celdas cuadradas con dimensiones de 3 cm de diámetro interno (ID) por 2.5 a 5 cm de profundidad.
 
 
Sin embargo, los resultados en función del tamaño de las celdas varían de acuerdo a la variedad de semilla y a otros factores. Este tamaño de celda puede proporcionar a la planta más reservas y mejor índice de sobrevivencia al estrés por siembra temprana.
 
 
Existen charolas con diámetros internos tan reducidos como 60 mm. Sin embargo, un tamaño inferior a 1.5 cm de diámetro interno, podria afectar adversamente a la calidad de las plántulas de tomates .
 
 
 

Forma de celda

La forma de la celda — redonda frente a cuadrada — puede influir en el vigor y la supervivencia de la planta. Las raíces de las plantas podrían desarrollarse demasiado y enredarse en las celdas redondas, especialmente si las plantas sufren condiciones ambientales no favorables.
 
 
Cuando se lidia con tamaños pequeños de celdas, este problema se torna más crítico, debido a la disminución de volumen para el crecimiento de las raíces. Aunque a veces las charolas con celdas redondas son menos costosas, los expertos recomiendan en general la utilización de charolas cuadradas.
 

 

 

Transferencia del invernadero al campo

Investigaciones en Canadá indican que un mínimo de tres días y un máximo de seis días es adecuado para aclimatar las plántulas de tomates para proceso, sin dejar de crecer durante el proceso de robustecimiento.

La transferencia directa de las plántulas del invernadero a las condiciones de campo abierto, puede resultar en lesiones o muerte de la planta. El shock de trasplante puede ser reducido a través del robustecimiento y la aclimatación de las plantas antes del trasplante en campo abierto.

 
 
Esto puede hacerse trasladando las charolas en el exterior para permitir que el ambiente natural (luz, viento, temperatura, humedad) acondicionen a las plantas antes de que éstas sean expuestas a campo abierto.
 
 
 
Para plantas de temporada tempranas, el robustecimiento puede ser llevado a cabo en un invernadero a través de temperaturas más bajas. (9°C a 10°C).
 
 
Las estructuras protegidas que permiten una ventilación máxima al abrir las paredes de la nave, son útiles en el robustecimiento de los trasplantes. Muchos operarios de invernadero riegan, fertilizan y cargan los trasplantes un día antes del envío, mientras que otros cargan las plantas horas antes del envío, de ser posible.
 
 
Las plántulas deben ser trasportadas en tráileres bien diseñados, cuyas cubiertas de lona se mantengan apretadas durante el trasporte. Se deben regar bien las plantas antes de cargarlas para evitar que éstas se resequen excesivamente durante el trasporte.

Mark A. Bennett es un profesor del Departamento de Horticultura y Ciencias de Cultivos de la Universidad Estatal de Ohio.

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7 comments on “Calidad de trasplantes de hortalizas

  1. Julian Bran calle

    Agradecerles este documento, que para mi y muy seguramente, para muchos profesionales que estamos produciendo material de siembra de hortalizas se constituye en gran ayuda. Me seria de mucha utilidad, recibir comentarios, a cerca de la nutricion en la produccion de las plantulas. (Productos, metodos y dòsis recomendadas en cada estado)